El crecimiento de la impresión según demanda (POD)

La impresión según demanda o bajo demanda como también se la conoce o, en inglés Print on demand, POD, consiste realizar impresiones bajo pedido, de manera rápida, con facilidad y con el número de ejemplares que se desee. Esta es sin duda una de las ventajas que ofrece este sistema, la cual junto con el resto de aportaciones que proporciona, crea posibilidades insuperables para otros sistemas.

Si bien los sistemas convencionales disponen de la posibilidad de almacenar los elementos y datos de los trabajos (formas impresoras y datos de ajuste de máquina), lo cierto que esto solo es rentable en el caso de repeticiones y siempre que el tiraje (o tirada) sea lo suficientemente alto para compensar el arranque de máquina (por ejemplo impresión en offset, flexo o hueco, de etiquetas, envases y embalajes). También hay que tener en cuenta que, las formas impresoras, al ser elementos físicos, ocupan un espacio importante que deberá ser tenido muy en cuenta como coste asociado.

En el caso de la impresión digital el almacenaje de los datos de impresión es mínimo, puesto que los datos están digitalizados y el coste de almacenamiento ya de por sí bajo (en servidores dedicados o en servicios subcontratados en Internet) va decreciendo de forma exponencial con el paso del tiempo.

Dado que apenas si hay que realizar ajuste de impresión, el coste de arranque de máquina no es un factor importante y la facilidad y rapidez en la realización permite la obtención de copias de forma precisa y efectiva.

La impresión bajo demanda permite la realización del número exacto de ejemplares en función de las necesidades del comprador: supone reducción de ineficiencias en la comercialización y venta. A ello hay que añadir la posibilidad de personalización mediante técnicas de impresión de datos variables, un aporte más en la realización de productos con valor añadido, algo altamente perseguido por el márketing.